La economía española podría beneficiarse de manera significativa de la inteligencia artificial (IA), con un aporte estimado de 141.690 millones de euros hasta 2030, según un informe de McKinsey Global Institute. Este crecimiento se verá especialmente en sectores como el comercio, la industria y el sector público.
Casi el 60% de las horas de trabajo en España son susceptibles de ser automatizadas, con un 44% de estas horas atribuibles a agentes como la IA y un 15% a robots que realizan tareas físicas. A pesar de este potencial de automatización, se prevé que el 85% de las habilidades humanas actuales seguirán siendo esenciales en un entorno laboral transformado.
Desde 2023, la demanda de profesionales con habilidades en IA ha aumentado 4,4 veces, superando la necesidad de habilidades técnicas específicas. Esto indica un cambio hacia competencias más transversales en el mercado laboral español, donde los perfiles más solicitados se centran en informática y matemáticas, así como en gestión y operaciones comerciales.