El poder adquisitivo de los trabajadores en España ha disminuido, con un incremento del coste de vida del 22,15% desde 2020, mientras que los salarios solo han crecido un 17,84%. En este contexto, la tasa de trabajadores que no puede calentar su hogar ha aumentado drásticamente, del 6% en 2018 al 14,1% actual, según datos de la Encuesta de Condiciones de Vida del INE.
Además, el 47% de los trabajadores ha comenzado a pagar sus recibos de forma tardía, un aumento significativo desde el 6,8% que se registraba hace cinco años. La situación se agrava para el 32,7% de los empleados que no pueden afrontar imprevistos económicos, frente al 28,4% en 2018. La situación de pobreza se ha extendido, con un aumento del 4,4% de trabajadores que no pueden permitirse carne o pescado cada dos días.
El sector inmobiliario también ha visto un fuerte impacto, con el precio de la vivienda en propiedad aumentando un 45% y el alquiler un 35% en los últimos cinco años. Estos factores contribuyen a que, a pesar de que la economía española ha crecido un 2,8% en 2025, muchos trabajadores se encuentren en una situación más precaria que hace siete años.