La Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal, conocida como Airef, ha señalado que el Ingreso Mínimo Vital (IMV) solo llega al 20% de los hogares que se encuentran en situación de pobreza. Sin embargo, podría beneficiar hasta al 50% de estas familias si se realizaran cambios en la burocracia que afecta su acceso. En un informe publicado el 4 de febrero de 2026, la Airef identificó debilidades estructurales en el diseño del IMV, que han limitado su efectividad.
Entre los problemas destacan la definición de la 'renta computable', que se basa en ingresos del año anterior, y las dificultades para acreditar la 'unidad de convivencia', que es la principal causa de denegación de solicitudes. Además, la institución advirtió que el IMV no está bien integrado en el sistema asistencial, creando solapamientos en diferentes territorios.
El análisis también revela que la prestación ha reducido la brecha de pobreza en un 30%, aunque su efecto en la tasa de pobreza ha sido menor, situándose en un 9,5%. La Airef estima que estos valores podrían aumentar considerablemente, alcanzando un 58% y 16,2% respectivamente, si el IMV se implementara en su totalidad.