El Banco de España ha revisado al alza sus previsiones de crecimiento del PIB para los próximos años, situándolo en un 2,9% para 2025, un 2,2% en 2026 y un 1,9% en 2027. A pesar de este incremento, la institución advierte que la creación de empleo se verá drásticamente reducida, pasando de 500.000 empleos anuales a 250.000 en 2027.
Se anticipa una desaceleración en la inversión y el consumo doméstico, aunque la demanda interna y la llegada de inmigrantes continúan apoyando el crecimiento actual. La inflación podría verse afectada por el aumento de salarios públicos, aunque se prevé una moderación en los precios y un déficit que oscilará entre el 2,5% y el 2,1%.
La economía española cerrará el cuarto trimestre con un crecimiento del 0,6% respecto a los tres meses anteriores, gracias a la demanda interna. Sin embargo, la combinación de consumo y inversión, que debería impulsar un nuevo modelo de crecimiento, enfrenta desafíos significativos en el futuro cercano.