Se prevé que la creación de empleo en España disminuya de más de 500.000 nuevos puestos anuales a menos de 250.000 en 2027, según proyecciones del Banco de España y Funcas. Este cambio refleja el agotamiento del modelo económico basado en el turismo y los servicios, que ha estado sostenido en gran medida por la mano de obra extranjera.
Instituciones como la AIReF advierten sobre la falta de trabajadores cualificados, con más de 155.000 vacantes sin cubrir. La formación profesional y la formación dual están intentando abordar este déficit. La economía española comenzará a experimentar una desaceleración a partir de 2026, convirtiendo el empleo en un indicador crítico a seguir.
El final de los estímulos europeos en 2026 plantea incertidumbres sobre el crecimiento del empleo, mientras que se espera que el número de inmigrantes disminuya en un 25% en el próximo año. A finales de enero, se publicarán los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) del cuarto trimestre de 2025, que confirmará si España logró mantener más de 22 millones de ocupados al finalizar el año.