El Tribunal Supremo ha emitido una sentencia histórica que permite a los desempleados utilizar su prestación por desempleo para incorporarse como autónomos colaboradores en el negocio de un familiar. Esta decisión, que modifica la interpretación previa del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE), busca facilitar la inclusión de miembros de la familia en empresas sin asumir costos adicionales.
Hasta ahora, el SEPE rechazaba muchas solicitudes argumentando que los autónomos colaboradores no establecían un negocio propio. Sin embargo, la nueva sentencia, identificada como 258/2026, aclara que la ley no excluye a estos trabajadores del derecho a capitalizar su prestación. La resolución enfatiza un principio legal que impide hacer distinciones donde la ley no lo hace.
No obstante, el acceso a esta capitalización no será automático. Los interesados deberán cumplir con ciertos requisitos y presentar su solicitud antes de darse de alta como autónomos. Esta sentencia se deriva del caso de una trabajadora que había sido inicialmente aprobada para recibir ayuda del paro, pero que se le revocó posteriormente, lo que llevó a la presentación de varios recursos judiciales hasta alcanzar esta decisión favorable.