La investigación sobre el impacto del caminar en la creatividad ha evolucionado, destacando un estudio reciente publicado en 2024 en la revista American Psychologist. Este análisis, que involucró a 157 adultos jóvenes, exploró cómo el movimiento diario influye en el pensamiento creativo en situaciones reales.
Los hallazgos anteriores de un estudio de 2014 habían mostrado que caminar mejora significativamente el pensamiento divergente, que implica la generación de múltiples ideas originales. Sin embargo, este efecto es limitado en el pensamiento convergente, que se centra en encontrar la única respuesta correcta a un problema.
Los experimentos realizados en entornos controlados sugirieron que el efecto positivo de caminar persistía incluso en condiciones de estímulos visuales reducidos, como al caminar en una cinta de correr. Esto subraya la relevancia del movimiento físico como una herramienta para la creatividad, aunque podría no ser la mejor opción para resolver problemas matemáticos complejos.