El IBEX 35 comenzó la jornada con una disminución del 0,2%, situándose en 18.162 puntos, lo que indica una distancia considerable respecto a los máximos históricos. La apertura de las plazas europeas está influenciada por el cierre positivo de Wall Street, que se benefició de un impulso que también se ha visto en los mercados asiáticos.
El Nikkei alcanzó nuevos máximos históricos tras las elecciones del fin de semana, donde la coalición de la primera ministra Sanae Takaichi obtuvo una amplia mayoría, lo que genera optimismo en el mercado debido a la estabilidad política y las promesas de estímulos fiscales. A pesar de las ganancias en Europa, se prevé que los mercados se mantengan sin una tendencia definida, según Link Securities, mientras los inversores esperan los resultados empresariales y datos macroeconómicos que se publicarán entre hoy y el jueves en Estados Unidos.
Las empresas como Kering, AstraZeneca, Barclays, BP y Ferrari darán a conocer sus cifras hoy, mientras que en Wall Street se espera que lo hagan Ford y Coca-Cola. Además, se publicarán datos de ventas minoristas en EE.UU., que servirán como indicador del consumo al final del año, y el informe de empleo que se desvelará mañana, lo que podría impactar en las expectativas de inflación y las decisiones de la Fed.
La reciente rotación sectorial favorece a los bancos, lo cual es positivo para el IBEX 35, mientras que los sectores de consumo y distribución podrían mostrar un rendimiento más moderado.