El Gobierno español ha implementado un paquete de medidas de 877 millones de euros destinado al sector agroalimentario y pesquero para contrarrestar el impacto del aumento de precios de las materias primas debido al conflicto en Irán. El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, ha enfatizado la importancia de que cada eslabón de la cadena alimentaria ajuste sus costes para ayudar a contener los precios de los alimentos.
Planas ha señalado que estas iniciativas buscan mitigar el efecto de la subida de los precios energéticos y de los fertilizantes, asegurando así la continuidad de las actividades agrarias y pesqueras. Afirmó que el objetivo principal es evitar la escalada de precios que afecte a los consumidores y pidió a los productores que contribuyan a esta contención.
El ministro también ha instado a la responsabilidad compartida entre todos los actores del sector, subrayando que estos esfuerzos son cruciales en un contexto de incertidumbre generado por la guerra. Además, expresó su deseo de que España sea reconocida como un líder en la creación de un fuerte escudo social y económico dentro de la Unión Europea.