La Comisión Europea está preparando un paquete de medidas para abordar el impacto de la guerra en Irán, que se presentará en una reunión informal del Consejo Europeo en Chipre el próximo jueves. Entre las propuestas, se discute la posibilidad de que el teletrabajo se convierta en una obligación para ciertas empresas y la reducción de la velocidad máxima en las autopistas.
El Ejecutivo comunitario, liderado por la presidenta Ursula von der Leyen, contempla ajustes fiscales, como bajadas de impuestos en la electricidad y una revisión de las normativas del mercado de emisiones. La vicepresidenta Teresa Ribera ha mencionado la necesidad de un "equilibrio" entre medidas estructurales y extraordinarias.
En reuniones recientes con representantes de los Estados miembros, se presentaron dos escenarios posibles. En el más optimista, se espera que los precios de la energía desciendan rápidamente si se estabiliza el conflicto y se reabre el estrecho de Ormuz. Sin embargo, el escenario más pesimista prevé una prolongación de la guerra que podría causar una grave crisis en el suministro de productos petrolíferos y un aumento significativo de precios.