El miércoles por la mañana, la UCO llevó a cabo un registro en la sede del PSOE debido a una investigación sobre financiación irregular. Este acontecimiento sorprendió a miles de ciudadanos que recibieron alertas en sus móviles sobre la situación. A esa misma hora, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se encontraba en el Vaticano para una audiencia con el papa.
La noticia generó pánico entre los diputados del PSOE, quienes ocupaban sus escaños en el Congreso para una sesión de control al Gobierno. Por otro lado, el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, aprovechó la ocasión para declarar que el Ejecutivo estaba "muerto" y pidió la convocatoria de elecciones anticipadas. Esta situación ha intensificado el clima de tensión política en el país.