El uso de inteligencia artificial en el sector financiero está proyectado para alcanzar un valor de €30.000 millones en 2026. Este crecimiento se debe a la creciente adopción de tecnologías avanzadas por parte de instituciones financieras en todo el mundo.
Según un informe de KPMG, se espera que las empresas adopten soluciones basadas en IA para mejorar la eficiencia operativa y la experiencia del cliente. Las entidades bancarias están priorizando la inversión en sistemas de machine learning y análisis de datos.
El estudio destaca que la regulación y la seguridad seguirán siendo factores cruciales a medida que el sector se adapte a estas innovaciones. En este contexto, se prevé un aumento en la colaboración entre empresas tecnológicas y bancos para desarrollar aplicaciones más seguras y efectivas.