Las tensiones entre Estados Unidos e Irán se intensifican, con el presidente Donald Trump afirmando que el país persa puede ser "aniquilado en una sola noche". Este ultimátum se establece en un contexto donde el Ejército israelí ha atacado el mayor yacimiento de gas natural de Irán, mientras Teherán mantiene cerrada la ruta del estrecho de Ormuz, crucial para el transporte de petróleo y gas.
Trump exigió que Irán reabra el estrecho antes de mañana a las 20:00 hora de Washington, advirtiendo que este plazo es "improrrogable". En su declaración, reafirmó que, de no aceptar el alto el fuego, el país no contará con "puentes, plantas eléctricas ni nada". Además, el secretario de Guerra, Pete Hegseth, subrayó la falta de respuesta de Irán a los plazos anteriores desde el inicio del conflicto el 28 de febrero.
A pesar de las amenazas, la posibilidad de un acuerdo parece remota, ya que Irán ha continuado sus ataques a infraestructuras en la región del Golfo, insistiendo en que no se dejará intimidar por las amenazas estadounidenses. La escalada en la situación ha provocado un aumento en los precios de productos esenciales, incluyendo el petróleo y los fertilizantes, afectando la actividad económica en Occidente.