El accidente de tren en Adamuz ha suscitado críticas sobre la gestión de la investigación por parte de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), bajo el Ministerio de Transportes de Óscar Puente. La Agencia del Ferrocarril de la UE (ERA) ha manifestado la necesidad de que las investigaciones sean llevadas a cabo por un organismo independiente, conforme a directrices europeas.
Según el manual de la ERA, es esencial implementar "mecanismos para preservar eficazmente las pruebas" y "garantizar que el acceso al lugar del accidente esté controlado". Sin embargo, se ha informado que Adif retiró material del lugar del accidente antes de la finalización de la inspección judicial, lo que ha generado preocupaciones entre las víctimas, quienes consideran que esto podría haber sido un intento de ocultar pruebas y han anunciado su intención de llevar el caso a los tribunales.
Además, la ERA ha solicitado la elaboración inmediata de un inventario de pruebas y ha destacado que la retirada de materiales debe hacerse de manera controlada. La normativa europea establece que las investigaciones deben ser realizadas por un organismo permanente, que garantice independencia funcional y estructural respecto a las autoridades de seguridad y regulación ferroviaria.