Un grupo de aproximadamente 300 trabajadores de Nissan se ha manifestado este miércoles por la tarde en L'Hospitalet de Llobregat para expresar su oposición al expediente de regulación de empleo (ERE) propuesto por la empresa. Este proceso laboral afecta a 211 empleados en tres centros de Cataluña, siendo el más afectado el de recambios en El Prat de Llobregat, con 110 despidos de una plantilla de 122 personas.
La protesta se produjo tras una reunión entre los sindicatos y la dirección de la empresa, mediada por el departamento de Treball de la Generalitat, que no logró avances en la negociación. Según Raúl Ocón, delegado de CC.OO., Nissan no ha modificado el número de afectados ni ha presentado nuevas propuestas de indemnización o recolocación.
Los manifestantes exhibieron pancartas con el mensaje “No es un ERE, es un cierre encubierto”, mientras que Mònica Figueres, secretaria general de CC.OO. en Cataluña, señaló que la empresa pretende trasladar la actividad del centro de recambios a Holanda para reorganizarse, sin que exista un problema económico en el centro actual. La negociación del ERE continúa estancada, y las partes se volverán a reunir el próximo martes.