El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha ajustado su previsión de crecimiento global para 2026, situándola en un 3,1%, influenciada por los efectos de la guerra en Irán. Para España, se espera un crecimiento del 2,1%, con una inflación que ascenderá al 3% a lo largo del año. Este ajuste representa una disminución de dos décimas respecto a las proyecciones anteriores del FMI.
En su informe de abril de Perspectivas de la Economía Mundial, el FMI identifica varios escenarios según la duración del conflicto, que impactarán de manera diferente en la economía global. Mientras que las economías en desarrollo y las importadoras de energía serán las más afectadas, los exportadores enfrentarán daños en su infraestructura y una caída de la actividad económica.
El organismo también advierte que, independientemente del desenlace del conflicto, el crecimiento y la inflación a nivel mundial sufrirán alteraciones significativas. Aunque España mantendrá su liderazgo en el crecimiento de la zona euro, que se espera sea del 1,2%, la incertidumbre persiste en las proyecciones futuras.