David Martínez, financiero mexicano y principal accionista individual de Banco Sabadell, planea vender su participación del 3,86% en la entidad a través de una colocación acelerada en bolsa antes de que termine el año. Sus 194 millones de acciones, valoradas en 562 millones de euros según los precios del mercado de ayer, forman parte de una inversión que comenzó hace más de diez años.
Antes de concretar la venta, Martínez recibirá un dividendo especial de 97 millones de euros, correspondiente a la retribución extraordinaria de 0,50 euros por acción, tras la venta de TSB a Sabadell, la cual representa la mayor distribución de beneficios en la historia de la entidad.
Martínez, domiciliado en Delaware, ha sido un accionista activo y ha mantenido una relación cordial con Josep Oliu, presidente de Sabadell, a pesar de haber sido el único consejero que apoyó la opa hostil de BBVA, lo que le llevó a renunciar a su puesto en el consejo tras el fracaso de la operación.
La venta de su participación se espera que ocurra en cuestión de semanas, lo que marcará su salida del banco catalán, donde ha sido un inversor significativo durante más de una década.