La presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, alertó en la reunión del Consejo Europeo sobre un aumento significativo de la inflación, que podría alcanzar el 3,6% este año, impulsada por la guerra en Irán. Esta cifra es considerablemente superior al 1,9% proyectado anteriormente. Además, el crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB) se estima en solo 0,6%, la mitad de lo que se había previsto en diciembre.
Lagarde destacó que muchos países aún no han logrado controlar el aumento del IPC, consecuencia de la guerra en Ucrania, y España enfrenta ahora un nuevo incremento en los precios de los carburantes, afectando directamente a los ciudadanos y amenazando con repercusiones en los precios de los alimentos.
En el contexto de un posible bloqueo del estrecho de Ormuz, el BCE anticipó que el precio del barril de crudo podría llegar a 119 dólares, mientras que el gas alcanzaría 87 euros por MWh. Un escenario más adverso podría llevar la inflación más allá del 4%, con un crecimiento del 0,4%, y precios de 145 dólares por crudo y 106 euros por MWh para el gas.