Un ataque aéreo conjunto de Estados Unidos e Israel contra Irán comenzó el pasado sábado, tras semanas de tensiones crecientes. Este conflicto marca la segunda guerra de estos países contra la República Islámica en menos de un año, con un enfoque que se prevé mucho más amplio que la guerra de junio, que duró 12 días.
El presidente estadounidense, Donald Trump, describió el ataque como "masivo", enfatizando que "caerán bombas por todas partes" y promoviendo un cambio de régimen en Irán. En un mensaje grabado, instó al pueblo iraní a "refugiarse" y a tomar el control del gobierno una vez que termine la ofensiva.
Las hostilidades se desataron en un momento en que la administración Trump se encontraba en negociaciones con Irán relativas a su programa nuclear, conversaciones que parecían destinadas al fracaso. A pesar de las advertencias sobre las consecuencias de un conflicto regional, el despliegue militar estadounidense en la zona es el más significativo desde la invasión de Irak en 2003.