Los líderes europeos, en especial el primer ministro canadiense Mark Carney, han emitido mensajes significativos durante el encuentro en Davos, resaltando la necesidad de una mayor autonomía estratégica en Europa. Este llamado surge en un contexto de creciente tensión entre EEUU y China, donde la Unión Europea se ve obligada a afrontar nuevos desafíos para garantizar su resiliencia socioeconómica.
La administración del presidente estadounidense Trump está en el centro de las preocupaciones, ya que su política económica y exterior no refleja el sentir de gran parte de la ciudadanía ni de algunos miembros del Partido Republicano. Se advierte que los europeos deben evitar crear nuevas dependencias con China, que también utiliza medidas económicas como herramienta de presión.
Este momento es crucial para la supervivencia de la UE, en un escenario global marcado por la fragmentación geoeconómica y la polarización social. Para ello, es esencial defender los valores de las democracias liberales y trabajar en la creación de un mercado único real en áreas como la tecnología y la defensa.