La red social X se ha convertido en una herramienta clave para la estrategia comunicativa del Gobierno español, con la participación activa de todos sus ministros, especialmente Óscar Puente, quien la utiliza para criticar a adversarios políticos. A pesar de sus críticas hacia esta plataforma, el presidente Pedro Sánchez la emplea como un medio cotidiano para difundir mensajes sin la mediación de los medios tradicionales.
El contexto de polarización entre el Gobierno español y el empresario Elon Musk no está relacionado con la reciente ley de protección de menores, sino que ambos se benefician de esta dinámica. Mientras tanto, los adolescentes son usuarios marginales en X, prefiriendo plataformas como TikTok, controlada por la empresa china ByteDance.
Desde que Musk adquirió la red, esta ha experimentado un cambio hacia contenidos más radicales. A pesar de ello, X sigue siendo un espacio donde algunos usuarios comparten información de manera constructiva. Recientemente, Musk ha anunciado una fusión de su compañía xAI con SpaceX, valorada en 1,25 billones de dólares, con la intención de salir al mercado el 28 de junio.