El conflicto en Irán ha comenzado a afectar significativamente el comercio global, provocando un aumento en los precios de productos básicos como los tomates. Esto se debe a la interrupción en la cadena de suministro de fertilizantes, vitales para la agricultura, que provienen de diversas regiones en Oriente Medio. La reciente publicación del informe de McKinsey, liderado por Jeongmin Seong, destaca que el mundo está atravesando un cambio de era en la geopolítica y el comercio.
Según el informe, la transición hacia un entorno multipolar se ha acelerado debido a eventos geopolíticos recientes. Seong menciona que, aproximadamente cada 20 a 30 años, se produce un gran cambio en las reglas del juego a nivel global. Este nuevo contexto está llevando a países y empresas a replantear sus estrategias comerciales y a diversificar sus cadenas de suministro para reducir la dependencia de un único proveedor.
La era anterior, marcada por la globalización y el libre comercio, ha dado paso a un enfoque que prioriza la resiliencia y el comercio justo. A medida que se intensifica el proteccionismo, como se observa en las políticas de Trump y la iniciativa made in Europe, las empresas deben adaptarse a estas nuevas condiciones para asegurar su competitividad en un mercado en constante evolución.