Canadá ha decidido no avanzar en un acuerdo de libre comercio con China, una postura reafirmada por el primer ministro Mark Carney. Esta decisión surge tras la advertencia del presidente estadounidense Donald Trump, quien amenazó con imponer un arancel del 100% a todos los productos canadienses si su país firmaba un pacto comercial con Pekín.
Carney enfatizó que, de acuerdo con el T-MEC, Canadá no buscará acuerdos comerciales con economías que no sean de mercado sin notificación previa. Durante su reciente visita a China, el objetivo principal fue abordar problemas en las relaciones comerciales que surgieron en los últimos años. En 2024, Canadá había seguido el camino de Estados Unidos al aplicar aranceles del 100% a vehículos eléctricos procedentes de China.
Como respuesta a las tensiones, Canadá redujo el arancel sobre coches eléctricos chinos a cambio de tasas más bajas sobre productos canadienses, estableciendo una cuota anual máxima de 49.000 vehículos para importaciones con aranceles reducidos. Carney subrayó que esta medida es coherente con las obligaciones del T-MEC.