El canciller alemán, Friedrich Merz, ha llevado a cabo una visita oficial a China con el objetivo de fortalecer los lazos económicos entre ambos países. Este viaje se produce en un contexto de creciente asimetría en el comercio, donde Alemania importó en 2025 bienes por valor de 170.600 millones de euros y solo exportó 81.300 millones de euros, lo que resultó en un déficit de cerca de 90.000 millones de euros, representando aproximadamente el 2% del PIB alemán.
Durante su estancia, Merz se reunió con el presidente chino Xi Jinping y anunció que China se comprometió a adquirir hasta 120 aviones de Airbus, un acuerdo significativo para la industria europea. Sin embargo, este pacto no cambia la tendencia negativa en la balanza comercial, ya que Alemania enfrenta un aumento en las importaciones de productos como baterías y componentes electrónicos.
La delegación alemana, que incluía a líderes de empresas como Volkswagen y Mercedes-Benz, visitó también una planta en Pekín, donde Merz observó avances en vehículos autónomos y la competencia tecnológica en la que China lidera. La última parada del canciller fue Hangzhou, donde se encuentra la empresa alemana Siemens Energy y un destacado fabricante chino de robots.