La planta Arctic LNG 2, operada por Novatek, ha comenzado a ofrecer cargas de gas a compradores del sur de Asia, a pesar de las restricciones internacionales. Esto refleja una creciente adaptación del mercado asiático a un entorno geopolítico complicado, donde la demanda sigue siendo alta.
Las rebajas de precios, que alcanzan hasta el 40% respecto a las cotizaciones del mercado spot, han incentivado a los importadores en Asia. Este contexto se ve impulsado por el reciente encarecimiento del gas natural licuado (GNL) debido a las tensiones en Oriente Medio, que han afectado el suministro global y permitido a Rusia ofrecer su producto a precios competitivos.
Las operaciones se llevan a cabo a través de intermediarios, muchas veces vinculados a China, que facilitan la comercialización y complican la trazabilidad del origen del gas. En ocasiones, se utiliza documentación que atribuye el suministro a otros países como Omán o Nigeria, lo que permite que el GNL acceda a mercados donde podría enfrentar más dificultades.
El mercado asiático, con China y el sur de Asia como principales actores, se ha consolidado como el destino clave para las exportaciones rusas, priorizando el precio y la disponibilidad ante la volatilidad del mercado global.