En la apertura de la tercera sesión de la semana, el DOW JONES se incrementa un 0,88%, alcanzando los 54.522 puntos. El S&P 500 también avanza un 0,67% hasta situarse en 7.790 puntos, mientras que el Nasdaq OMX registra un aumento del 0,43% hasta los 26.692 puntos. Este optimismo en Wall Street sigue a una jornada anterior de récords, donde el DOW JONES cerró en máximos históricos por segunda vez consecutiva, gracias a un aumento del 1,71%, y el S&P 500 logró un incremento del 1,79%, superando los 7.700 puntos. El Nasdaq lideró el avance con un alza del 2,59%.
El optimismo entre los inversores ha sido impulsado por declaraciones de Scott Bessent, secretario del Tesoro de EE.UU., quien anunció que hay avances en las negociaciones entre EE.UU. e Irán para un acuerdo que permitiría la libre circulación en el Estrecho de Ormuz. Sin embargo, la situación en Oriente Medio se ha complicado tras el ataque de los hutíes a un petrolero cerca de Yanbu, un puerto crucial para las exportaciones de crudo saudí, lo que ha generado inquietud en el mercado.
Los precios del petróleo han reaccionado a estos acontecimientos, con el West Texas Intermediate subiendo un 0,05% hasta situarse en 75,83 dólares por barril, y el crudo Brent aumentando un 1% hasta los 80,15 dólares. A pesar de estas tensiones, Wall Street ha encontrado apoyo en los sólidos resultados del segundo trimestre, con más del 84% de las empresas del S&P 500 superando las expectativas del mercado, según FactSet.
En cuanto a las empresas que han destacado, SpaceX ha experimentado una caída del 11% en la preapertura tras informar pérdidas de 541 millones de dólares en el segundo trimestre de 2026, aunque los ingresos crecieron un 92% hasta 7.814 millones de dólares. Sin embargo, lo que inquieta a los inversores es el aumento del gasto de capital, que se ha multiplicado por seis, alcanzando los 18.400 millones de dólares.
Por su parte, AMD ha visto caer sus acciones en un 6,5%, a pesar de haber superado las expectativas del mercado con un beneficio por acción de 1,66 dólares. La situación de estas empresas refleja la volatilidad que se vive en el mercado, donde los resultados financieros y las tensiones geopolíticas juegan un papel crucial en la percepción de los inversores.
Contexto: En los últimos meses, el mercado de valores estadounidense ha mostrado una tendencia alcista, impulsada por la recuperación económica tras la pandemia y la solidez de las empresas tecnológicas. La atención se centra en las negociaciones entre EE.UU. e Irán, que podrían afectar significativamente la seguridad energética global. Además, la temporada de resultados ha evidenciado el rendimiento de empresas clave, como SpaceX y AMD, lo que resalta la importancia de la tecnología en la economía actual. La situación en Oriente Medio y los precios del petróleo continúan siendo factores críticos para los mercados internacionales, incluyendo Europa y España.