Itaú, el mayor banco de Latinoamérica, ha tomado la decisión de concentrar sus operaciones en Europa en una sola sucursal ubicada en Luxemburgo. Este cambio estratégico se produce tras un periodo de reorganización que incluyó movimientos entre Portugal y el Reino Unido, provocados por la crisis de deuda soberana y el Brexit. La entidad brasileña comenzó a operar oficialmente como banco el 1 de junio de este año, después de obtener su licencia bancaria y fusionar sus entidades en Luxemburgo y Portugal.
Con este nuevo enfoque, Itaú Europa busca acelerar su crecimiento en el continente europeo al agrupar la banca de inversión, los mercados y, posteriormente, la banca privada en una única entidad. Thomas Campion, CEO de Itaú en Europa, ha señalado que la elección de Luxemburgo se debe a su entorno regulatorio robusto y su posición destacada en el sistema financiero europeo, lo que facilitará la expansión de sus operaciones y el desarrollo de una oferta de servicios más completa para sus clientes.
El banco tiene previsto que en la segunda mitad de 2027 se sume a su sucursal de Luxemburgo el negocio de banca privada internacional. En esta primera fase de su reestructuración, Itaú espera reducir costes, simplificar su gobernanza y aumentar la eficiencia operativa. Actualmente, cuenta con aproximadamente 350 clientes corporativos europeos y más de 50 grandes cuentas institucionales en el ámbito de la renta variable y renta fija.
La banca privada también jugará un papel crucial en la reorganización, con dos centros en Zúrich y Miami. En Portugal, Itaú ofrece servicios de asesoramiento a grandes fortunas brasileñas que residen en Europa. Este enfoque busca capitalizar la creciente migración de patrimonios latinoamericanos hacia el continente europeo, motivada por factores como la inestabilidad política y las fluctuaciones en las divisas.
La salida de Broedel, quien estuvo acusado de presunto fraude por Itaú, marca un cambio significativo en la estructura de la entidad, que ha estado bajo revisión tras varios incidentes en sus operaciones en Europa. Esta reestructuración es fundamental para el banco, ya que busca establecer una base sólida para su crecimiento y mantener su posición como líder en el sector financiero internacional.
Contexto: La consolidación de Itaú en Europa se produce en un entorno marcado por desafíos económicos y políticos tanto en América Latina como en Europa. La crisis de deuda en varios países europeos y el impacto del Brexit han llevado a muchas entidades financieras a reevaluar sus estrategias en el continente. Itaú, como el mayor banco de la región por activos, se enfrenta a la necesidad de adaptarse a estos cambios y fortalecer su presencia en un mercado cada vez más competitivo.