Los autónomos en España se enfrentarán a cambios significativos en sus sistemas de facturación en los próximos años. Según el calendario actual, los autónomos societarios deberán adaptar sus sistemas a Verifactu antes del 1 de enero de 2027, mientras que los autónomos personas físicas tendrán tiempo hasta el 1 de julio de 2027 para realizar esta adaptación. Sin embargo, la Asociación de Trabajadores Autónomos (ATA) ha manifestado la necesidad de revisar este cronograma.
El presidente de ATA, Lorenzo Amor, ha descrito el calendario vigente como “locura”, señalando que la falta de coordinación en la implantación de Verifactu y la futura factura electrónica podría llevar a los pequeños negocios a realizar inversiones en tecnología que pronto podrían quedar obsoletas. La organización aboga por que ambas adaptaciones se implementen simultáneamente para facilitar la transición.
La implantación de Verifactu en 2027 es solo el primer paso de un proceso más amplio de digitalización. Después de esta adaptación inicial, los autónomos y las empresas estarán obligados a utilizar la factura electrónica a partir del 31 de marzo de 2028. Además, para el 31 de marzo de 2030, deberán estar preparados para comunicar digitalmente el estado de las facturas, lo que implica una serie de cambios tecnológicos que se producirán en un periodo relativamente corto.
ATA ha expresado sus preocupaciones sobre los costes adicionales que estos cambios pueden generar para los pequeños negocios, especialmente para aquellos que ya utilizan sistemas integrados como programas de gestión, cajas registradoras y balanzas. La organización advierte que la sucesión de estas obligaciones podría suponer un reto financiero considerable para los autónomos.
El calendario de adaptación también se alinea con la normativa europea. El 1 de enero de 2030 finaliza el plazo para la transposición de la Directiva ViDA, que establece un marco hacia un estándar europeo para el reporte digital del IVA y de la facturación electrónica estructurada en las transacciones. Esta normativa es crucial para la armonización de los procesos fiscales dentro de la Unión Europea.
Contexto: La digitalización de los procesos de facturación es un paso clave para la modernización del sector autónomo en España. En los últimos años, el Gobierno ha promovido diversas iniciativas para facilitar la adopción de tecnologías digitales por parte de los trabajadores autónomos. La implementación de directrices europeas como la Directiva ViDA busca mejorar la eficiencia y transparencia fiscal, lo que tiene un impacto directo en la gestión administrativa de los negocios. La adaptación a estas normativas será esencial para que los autónomos puedan seguir operando competitivamente en un entorno cada vez más digitalizado.