La tasa de distribuciones de los inversores en carteras de private equity se situó en un 10% al cierre del primer semestre de 2026, según el Global Secondary Market Review de Jefferies. Este porcentaje es significativamente inferior al promedio histórico del 25% desde 2001, lo que evidencia que, a pesar de una cierta recuperación en las desinversiones, la liquidez sigue siendo un gran desafío para los inversores institucionales (LP). Desde el inicio de 2023, la tasa de distribuciones se ha mantenido por debajo del 20%.
A pesar de que se han observado algunos signos de recuperación en las salidas, estas siguen siendo desiguales. Según Preqin, el valor total de las desinversiones de private equity casi se duplicó en el segundo trimestre de 2026, alcanzando los 206.000 millones de dólares. Sin embargo, el número de operaciones ha disminuido, lo que sugiere que este crecimiento se concentra en un menor número de transacciones de mayor tamaño.
El análisis del primer semestre también revela esta disparidad. EY reporta un aumento del 9% en el valor de las salidas anunciadas en comparación con el primer semestre de 2025. Por otro lado, S&P Global contabilizó un total de 1.504 desinversiones en private equity y venture capital entre enero y junio, lo que representa una caída del 6% en comparación con el año anterior. Esto indica que, aunque algunos activos significativos están saliendo al mercado, no se ha alcanzado una normalización generalizada.
Para los inversores, la recuperación de la actividad de fusiones y adquisiciones (M&A) no es suficiente. Es fundamental que estas transacciones se traduzcan en efectivo, y en este aspecto, el desfase persiste. La situación se complica aún más al observar el capital que sigue sin ser liberado de las carteras de private equity, que, según Bain & Company, asciende a aproximadamente 3,8 billones de dólares, acumulando unas 32.000 compañías aún sin vender.
Además, el tiempo necesario para convertir estas inversiones en liquidez se ha incrementado. El periodo medio de permanencia de los activos vendidos se sitúa en alrededor de siete años, en comparación con los cinco o seis años que eran comunes entre 2010 y 2021. Durante los últimos cuatro años, las distribuciones sobre el valor liquidativo de los fondos han estado por debajo del 15%.
Contexto: En los últimos años, el mercado de private equity ha enfrentado desafíos importantes, como la disminución de la liquidez y el aumento de la duración de las inversiones. Estas condiciones han llevado a los inversores a buscar formas más efectivas de gestionar sus carteras y maximizar el retorno de sus inversiones. La situación actual del mercado es un reflejo de la complejidad y la competitividad del entorno económico global, afectando a múltiples sectores en España y a nivel internacional.