El sector de las tecnologías sanitarias y biomédicas en el País Vasco se presenta como un área con un alto potencial de crecimiento, según el Plan de Industria Euskadi 2030. Tanto BasqueFIK como Basque Health Cluster destacan su relevancia para el futuro económico de la Comunidad Autónoma del País Vasco (CAV), señalando que podría convertirse en una industria fundamental que fomente el empleo y el arraigo en la región.
El director general de Basque FIK ha expresado que el desarrollo de la industria biosanitaria puede abrir importantes oportunidades de empleo cualificado en diversas áreas, incluyendo la investigación, la biotecnología, las tecnologías médicas, la digitalización y la salud. Este crecimiento también podría generar perfiles profesionales relacionados con la gestión y el desarrollo empresarial, lo que beneficiaría la economía local.
Entre los aspectos que hacen a este sector diferencial se mencionan el alto conocimiento especializado, la cercanía entre los distintos agentes involucrados, y la capacidad de atraer y retener talento. Además, se resalta la existencia de un entorno fiscal y regulatorio propio que apoya el compromiso con el arraigo y la soberanía sanitaria del país.
No obstante, el director general advierte que el éxito de estas empresas no solo dependerá de contar con talento científico y tecnológico. Es fundamental también fortalecer las capacidades de gestión, financiación e inversión en un sector que requiere importantes recursos de capital y presenta largos ciclos de desarrollo. En este sentido, Ojembarrena enfatiza que el análisis del sector salud debe reconocer que no es un mercado homogéneo, ya que cada subsector tiene sus propias dinámicas financieras y operativas.
Asimismo, destaca que los inversores deben ser conscientes de que los tiempos prolongados de desarrollo representan una barrera natural de entrada que está intrínsecamente vinculada al valor que se crea en este ámbito. Advierte que la financiación no debe depender únicamente de entidades financieras o fondos, sino que es crucial que las capacidades financieras se integren en las empresas de todos los sectores.
Contexto: La evolución del sector sanitario en España ha cobrado importancia en los últimos años, especialmente a raíz de la pandemia de COVID-19, que ha puesto de manifiesto la necesidad de una infraestructura robusta en salud pública. Instituciones como el Ministerio de Sanidad y la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios han impulsado iniciativas para mejorar la investigación y el desarrollo en el ámbito biosanitario. La inversión en tecnologías de salud se considera clave para el futuro económico del país, además de ser esencial para garantizar un sistema de salud eficiente y sostenible.