La evolución del mercado secundario ha comenzado a diversificarse más allá del private equity tradicional. Aunque el segmento de buyout sigue dominando, se observa un aumento en la actividad relacionada con otras áreas de los mercados privados, como infraestructuras, deuda privada y venture capital. Este crecimiento responde a la necesidad de liquidez para activos ilíquidos y a la expansión de las inversiones en diversos sectores.
El segmento de infraestructuras se destaca como uno de los más prometedores en este contexto. La naturaleza de los activos de infraestructuras, que ofrecen flujos de ingresos más predecibles y menos sensibilidad a las fluctuaciones económicas, atrae a los inversores. Además, su demanda se ve impulsada por tendencias estructurales, como la transición energética, la digitalización y la necesidad de modernizar infraestructuras críticas.
Sergio Míguez, socio fundador y Lead Director de Alternative Ratings, ha señalado que se están identificando oportunidades interesantes, especialmente en operaciones lideradas por gestores (GP-led). La menor competencia en comparación con el buyout y la mayor claridad sobre los activos están elevando el interés por este segmento. Sin embargo, los descuentos en los precios suelen ser menores, lo que implica que los inversores deben realizar un análisis cuidadoso.
Rocío Heres Fernández-Ladreda, Partner de AltamarCAM Partners, enfatiza la importancia de comprender a fondo el plan de negocio y la calidad del activo antes de realizar una inversión. Asegura que no se trata simplemente de adquirir flujos defensivos, sino de evaluar si el activo puede seguir creciendo, la capacidad del gestor para ejecutarlo, y si el precio refleja adecuadamente los riesgos involucrados.
Por otro lado, la deuda privada también está comenzando a establecerse en el mercado secundario. Aunque su desarrollo es aún limitado, el crecimiento de esta clase de activos y la tendencia de financiación que se desplaza de la banca hacia prestamistas privados sugieren que el mercado secundario tiene el potencial de profundizarse en el futuro.
Eduardo Martín, director de Productos y Desarrollo de Negocio de Andbank, comenta que la deuda privada presenta una ventaja relativa en comparación con otros activos, ya que su valoración tiende a ser más estable. La existencia de garantías, calendarios de pago y métricas de crédito facilita el análisis frente a estrategias donde la generación de valor depende en mayor medida de la expansión de múltiplos.
Contexto: El mercado secundario ha ido evolucionando en España, impulsado por la necesidad de liquidez y la diversificación de inversiones. En los últimos años, el interés por la deuda privada y las infraestructuras ha crecido considerablemente, reflejando cambios en las dinámicas de financiamiento y la búsqueda de activos más resilientes. Estas tendencias son relevantes para inversores y gestores de activos, dado que podrían influir en la asignación de recursos y en la estrategia de inversión en un entorno económico cambiante.