En un entorno de mercado caracterizado por la inflación persistente, el aumento de tipos de interés y la incertidumbre geopolítica, la gestora Swisscanto mantiene una perspectiva optimista para el segundo semestre de 2023. Roger Rüegg, responsable de Multi Asset Solutions en Swisscanto/ZKB, destacó que la resiliencia de la economía y las inversiones en inteligencia artificial son factores clave que respaldan esta visión. La cartera multiactivo de la gestora sigue sobreponderando la renta variable, al tiempo que considera los bonos gubernamentales globales como un elemento esencial para la diversificación ante posibles sorpresas negativas.
Durante un encuentro con la prensa en la sede de Zürcher Kantonalbank (ZKB) en Zúrich, Rüegg subrayó que, a pesar de la volatilidad actual en el mercado de bonos, estos instrumentos representan una importante herramienta de protección. También mencionó que mantener una parte de exposición al franco suizo podría ayudar a estabilizar la rentabilidad en momentos de mayor turbulencia, a pesar de que la divisa atraviesa un periodo de debilidad.
En cuanto al posicionamiento de la cartera de renta fija, Rüegg señaló que, aunque el franco suizo es estructuralmente fuerte, el amplio diferencial entre los tipos de interés suizos y los de otros mercados, así como la política acomodaticia del Banco Nacional Suizo (BNS), están favoreciendo su depreciación. El experto indicó que el momentum del franco es actualmente negativo y aconsejó no contrarrestar esta tendencia.
A diferencia de la situación en Estados Unidos y la zona euro, donde los bancos centrales, incluida la Reserva Federal y el Banco Central Europeo, están aumentando los tipos de interés, el BNS ha mantenido su tipo de referencia en el 0% por quinta vez consecutiva en su última reunión de septiembre. Esto ha resultado en una inflación suiza que se mantiene contenida, lo que a su vez limita la rentabilidad de los activos en el mercado interno. Actualmente, el bono suizo a diez años presenta un rendimiento ligeramente superior al 0,5%, lo que, según Rüegg, significa que “en los bonos suizos no hay mucho rendimiento que obtener”. Sin embargo, el franco suizo sigue siendo visto como un activo defensivo en las carteras de inversión.
Contexto: La situación económica en Suiza ha sido notablemente distinta a la de otras economías desarrolladas en el último año. Mientras que muchos países enfrentan una inflación elevada y un incremento de tipos, Suiza ha mantenido una inflación relativamente baja, lo que ha influido en la política del BNS. El interés en la inteligencia artificial también ha crecido significativamente, lo que ha llevado a un aumento en las inversiones relacionadas con este sector. Con una economía sólida y un marco regulador estable, Suiza se posiciona como un destino atractivo para inversores que buscan diversificación y seguridad en sus carteras.