La propuesta de un nuevo modelo de ahorro e inversión en España ha quedado en suspenso tras la caída de dos decretos de vivienda en el Congreso. Este plan, que buscaba incentivar a los inversores particulares, pretendía emular iniciativas de países como Francia e Italia, donde tales modelos ya están establecidos desde hace años. En concreto, el sistema francés, conocido como PEA, se implementó en 1992 y se abrió a toda la Unión Europea en 2002, permitiendo la inclusión de acciones del Espacio Económico Europeo.
La medida española tenía el objetivo de fomentar la competitividad y la autonomía estratégica dentro de la UE, ofreciendo cuentas de ahorro e inversión que permitirían a los usuarios invertir hasta 150.000 euros sin pagar plusvalías al vender sus inversiones, siempre que se reinvirtieran en otros activos en un plazo de tres meses. Además, los primeros 10.000 euros de plusvalías estarían exentos de tributación si se mantenían durante un periodo de cinco años.
Sin embargo, la caída de los decretos ha dejado a los neobancos que operan en España en una situación incierta, ya que muchos de ellos habían comenzado a preparar ofertas alineadas con esta nueva Cuenta Financia Europea. La elegibilidad de un fondo exigiría que al menos el 70 % de su cartera estuviera compuesto por activos vinculados al Espacio Económico Europeo y un 50 % en renta variable. Además, se requeriría que un 35 % de la renta variable se considere como activos válidos.
El presidente de Inverco, Ángel Martínez Aldama, ha señalado que este estándar de inversión no se ajusta a las características del mercado español. Según la información publicada en el Boletín Oficial del Estado (BOE), las gestoras de fondos de inversión quedarían excluidas como proveedoras directas del nuevo modelo, participando solo de manera indirecta a través de sus fondos, que pueden incluir activos elegibles. Esta situación ha generado críticas dentro del sector, especialmente hacia la inclusión de entidades extranjeras sin sucursal en España.
La iniciativa se había planteado como un paso importante para el desarrollo del ahorro e inversión en el país, pero su futuro ahora es incierto. La falta de avances legislativos podría frenar el impulso a la inversión personal en España, un país que ya ha tardado en adoptar modelos que sus vecinos europeos llevan utilizando desde hace décadas.
Contexto: En los últimos años, España ha visto un aumento en la necesidad de modernizar su sistema de ahorro e inversión para alinearse con las tendencias europeas. La competencia internacional y la búsqueda de nuevas formas de inversión han llevado a la creación de diversas iniciativas, aunque muchas han enfrentado obstáculos legislativos. A medida que los mercados europeos evolucionan, las autoridades españolas están bajo presión para implementar cambios que estimulen la inversión y el ahorro en el contexto actual. La situación del euríbor y la política del Banco Central Europeo también afectan las decisiones de inversión en el país, lo que subraya la importancia de un marco regulador adecuado y atractivo para los inversores.