Las naciones del Golfo están enfrentando dificultades para ejecutar inversiones superiores a 300 mil millones de euros en centros de datos, chips y otras iniciativas relacionadas con la inteligencia artificial debido a la guerra en Irán. Este conflicto está limitando la capacidad de financiación para empresas tecnológicas que requieren grandes cantidades de energía.
Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudita se han consolidado como destinos clave para el desarrollo de centros de datos. Proyectos en esta área están siendo impulsados por empresas locales junto con gigantes estadounidenses como xAI, OpenAI, Microsoft, Amazon, Oracle y Google, atraídos por los bajos costes energéticos de la región.