La deuda total en Estados Unidos ha superado los 80,7 billones de dólares, lo que representa más del 250% del producto interior bruto (PIB). Este alarmante aumento se compara con los 32.000 millones de dólares previos a la crisis de 2007. En el caso de China, la situación es aún más grave, con una deuda que excede el 300% del PIB.
El economista francés Pierre Larrouturou, en un artículo publicado en Le Monde, advierte que la acumulación de deuda está llevando a una situación insostenible. Según Larrouturou, el FMI ya había alertado en 2018 sobre el riesgo de una crisis global que podría resultar hasta diez veces más devastadora que la de 2008. En este sentido, el economista destaca que la deuda privada en la zona euro ha aumentado del 75% al 145% del PIB en la última década.
Para Larrouturou, es crucial establecer "salvaguardias" que incluyan una separación entre bancos de depósito y de inversión, así como la implementación de un escudo social para mitigar el desempleo y la pobreza en tiempos de crisis. Sin estas medidas, advierte que la próxima crisis podría causar daños aún mayores.