El modelo tradicional de asignación de activos está experimentando una transformación significativa, impulsada por la creciente inclusión de activos privados en las carteras. Este cambio ha sido destacado por Steve Klar, presidente de Wellington, quien lo considera uno de los desarrollos más relevantes en las últimas décadas, reflejando la convergencia entre mercados públicos y privados.
En un análisis realizado por BlackRock el verano pasado, la firma propuso un nuevo enfoque de asset allocation, sugiriendo una distribución del 50% en renta variable, 30% en renta fija y 20% en activos alternativos. Este white paper ha generado un notable interés en la industria, marcando una tendencia hacia un modelo de asignación 3.0 que amplía la estrategia clásica.
Según Koen Van De Maele, Chief Investment Solutions Officer de Candriam, es esencial reinventar el enfoque tradicional de multiactivos. En una reciente entrevista, Adam Ryan, director de Inversiones de Multi-Alternatives en MASS, indicó que algunos inversores ya buscan exposición a crédito sin diferenciar entre los dos tipos de mercados, priorizando la calidad y la estructura de los activos sobre su clasificación convencional.