El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha proyectado que el déficit de las Administraciones Públicas en Estados Unidos se mantendrá entre el 7% y el 8% del PIB hasta el año 2031. Este nivel de déficit es considerado inédito en períodos de paz, especialmente con la brecha de producción cerrada. En contraste, Alemania verá un aumento en su déficit, que pasará del 2,7% del PIB en 2025 al 3,8% en 2026 y 4,2% en 2027, tras implementar reformas en su política de endeudamiento.
La situación del déficit en Estados Unidos se agrava por el creciente costo del pago de intereses, que alcanzó el 4,3% del PIB en 2025 y podría acercarse al 5% en 2031. Este incremento se debe a la necesidad de refinanciar la deuda emitida a tasas más bajas, lo que genera un efecto mecánico en los gastos. El FMI ha señalado que las cifras sobre la sostenibilidad de esta trayectoria son contundentes.
En Europa, el panorama es diferente. Dieciséis Estados miembros han activado cláusulas de salvaguardia del Pacto de Estabilidad para justificar el aumento del gasto militar. Este tipo de gasto es considerado uno de los más rígidos dentro de los presupuestos nacionales, lo que complica aún más la situación financiera de estos países. La línea discontinua en los gráficos elaborados por el FMI indica claramente el umbral del 3% del Pacto de Estabilidad y Crecimiento, que es exigible a los Estados miembros de la UE.
En el mercado de bonos, el Bundesbank reporta que el bono alemán a 30 años ofrece una rentabilidad del 3,85%, mientras que el Schatz a dos años tiene un rendimiento del 3,01%. Estos rendimientos son los más elevados en más de una década. Sin embargo, el margen de retribución por extender el vencimiento de los bonos se ha reducido, a pesar de que la oferta corporativa y los déficits públicos presionan en sentido contrario.
Desde diciembre, el rendimiento de los bonos a dos años ha aumentado en 89 puntos básicos, mientras que el de los bonos a 30 años solo ha subido en 38 puntos básicos. Este fenómeno se debe a que los tipos de interés han aumentado más rápidamente para los bonos a corto plazo desde que el Banco Central Europeo (BCE) comenzó a elevar los tipos de interés, acción que se reiteró recientemente.
Contexto: La situación económica de España se encuentra marcada por la necesidad de gestionar el déficit público y la deuda, especialmente en un contexto de creciente presión inflacionaria y tipos de interés elevados. La Comisión Europea ha estado analizando las cuentas de los Estados miembros, incluyendo a España, que ha tenido que equilibrar su apoyo al sector financiero con las exigencias del Pacto de Estabilidad. La atención se centra en cómo las políticas fiscales se adaptan a un entorno global cambiante, donde el gasto militar y la deuda pública son cada vez más relevantes.