La actividad en el sector de private equity ha enfrentado un nuevo enfriamiento debido a varios factores, incluyendo el aumento de costes de adquisición y financiación, que han llevado a la necesidad de elevar significativamente la creación de valor para mantener los retornos históricos. Bain & Company ha señalado en su Informe Semestral de Private Equity 2026 que la recuperación inicial del sector se ha visto obstaculizada por tres eventos consecutivos que han impactado la inversión, las desinversiones y la captación de capital durante la primera mitad del año.
Entre estos eventos destacan la corrección de las valoraciones del software, impulsada por la disrupción de la inteligencia artificial, las tensiones de liquidez en el crédito privado y el incremento de los precios de la energía, relacionado con el conflicto en Irán. Este contexto ha dado lugar a lo que Bain describe como una dinámica de “Día de la Marmota”, donde se amplía la distancia entre las expectativas de compradores y vendedores, además de una mayor cautela en los comités de inversión y un debilitamiento de las salidas.
A pesar de esta situación, Bain & Company no considera que haya un problema estructural en el sistema financiero. Los mercados de deuda se mantienen operativos, existe capital disponible para financiar operaciones y las bolsas siguen mostrando fortaleza. La firma sugiere que una moderada mejora en las condiciones podría reactivar las transacciones, aunque una recuperación sostenida requerirá un entorno más estable durante varios trimestres.
Cira Cuberes, socia de Bain & Company, ha afirmado que la incertidumbre eventualmente se disipará. En su opinión, las firmas que deseen liderar la próxima fase deben concentrarse en lo que pueden controlar en la actualidad, manteniendo un enfoque estratégico más preciso y un sistema disciplinado de creación de valor para asegurar una rentabilidad superior.
La tecnología sigue siendo un foco importante de incertidumbre. Según el informe, el valor de las operaciones en este sector cayó un 70% entre el cuarto trimestre de 2025 y el primero de 2026, principalmente por la disminución de las grandes transacciones de software. Esta corrección también ha comenzado a afectar a las carteras privadas, aunque de manera menos intensa que en los mercados cotizados.
Contexto: El mercado de private equity en España ha vivido un auge en los últimos años, pero la situación actual refleja retos significativos. Las tensiones en el crédito privado y el encarecimiento de la energía son factores que podrían influir en el comportamiento de las inversiones en el futuro. Firmas de capital riesgo y fondos de inversión están ahora reevaluando sus estrategias en un entorno marcado por la volatilidad del mercado y la incertidumbre económica. Con un capital significativo aún disponible, el sector podría experimentar una reactivación si las condiciones se estabilizan.