En los primeros dos trimestres de 2026, los diez fondos de private equity más grandes del mundo han recaudado más de 107.000 millones de dólares, lo que representa un 40,8% del total del capital levantado a nivel global. Esta cifra marca el mayor porcentaje obtenido por el top 10 desde 2009.
Entre estos fondos, se incluyen cinco de origen norteamericano, tres asiáticos y dos europeos, específicamente de los Países Bajos, aunque su enfoque de inversión es paneuropeo. El tamaño promedio de estos fondos asciende a 6.500 millones de dólares.
A pesar de la considerable cantidad de capital que estos grandes fondos han atraído, los datos de Preqin sugieren que esta concentración no necesariamente se traduce en mejores retornos. Un análisis de retornos de fondos de buyout desde 1997 hasta 2014 indica que en aproximadamente el 80% de los años analizados, los fondos con un tamaño inferior a 500 millones de dólares han ofrecido los mejores retornos. De hecho, en 14 de los 18 años estudiados, la estrategia más rentable correspondió a estos fondos más pequeños.
Además, los fondos del lower market han demostrado, en promedio, generar una rentabilidad adicional de más de 300 puntos básicos anuales en comparación con aquellos que superan los 5.000 millones de dólares. Mientras tanto, la mediana de retornos en el lower market es comparable a la media, pero en los segmentos de large y mega buyouts, las diferencias entre medias y medianas oscilan entre 50 y 130 puntos básicos.
La creciente concentración de capital en los grandes fondos plantea interrogantes sobre la lógica detrás de esta tendencia. Es necesario considerar que el tamaño de las fuentes de capital disponibles influye en los montos mínimos requeridos para la inversión en los fondos. Muchos fondos soberanos, fondos de pensiones y organismos supranacionales tienen tickets de inversión mínimos que superan las capacidades de los fondos más pequeños.
Contexto: En los últimos años, el mercado de private equity ha visto un aumento significativo en la captación de fondos, impulsado por la fuerte demanda de inversión en capital privado. Los fondos de pensiones y los inversores institucionales han estado cada vez más interesados en diversificar sus carteras con inversiones en este sector. Firmas reconocidas en el ámbito de la inversión, como Blackstone y Apollo, han liderado la carga, contribuyendo a la creciente concentración de capital en fondos de mayor tamaño. Este fenómeno tiene implicaciones directas para el ecosistema de inversión en España, donde cada vez más fondos buscan captar capital para financiar proyectos en un entorno económico en constante evolución.