El rendimiento de los bonos del Tesoro a 10 años en Estados Unidos ha alcanzado esta semana su nivel más alto en casi tres años, acercándose al 5%, un umbral que genera preocupación en Wall Street. Este aumento se produce a pesar de la intervención del secretario del Tesoro, Scott Bessent, quien lanzó un programa de recompra de bonos por un valor de 6.000 millones de dólares para estabilizar el mercado de deuda pública estadounidense, evaluado en 32 billones de dólares.
A pesar de estos esfuerzos, los inversores consideran que la intervención ha sido insuficiente para contener el aumento de los costes de endeudamiento. La reacción de los mercados ha sido negativa, con preocupaciones sobre la credibilidad de Bessent, quien ha sido criticado por tomar medidas que parecen demasiado tímidas para frenar la subida de los rendimientos. Según Ellen Zentner, analista de Morgan Stanley Wealth Management y miembro del Comité Asesor de Endeudamiento del Tesoro, algunas decisiones recientes de Estados Unidos están comenzando a parecerse a las adoptadas por países con menor solvencia.
El programa de recompra, anunciado en agosto, se produjo en un contexto donde el aumento de los costes de endeudamiento se vio impulsado por un repentino incremento en los precios del petróleo. Este aumento se correlaciona con el agravamiento del conflicto entre Estados Unidos e Irán, especialmente en torno al estrecho de Ormuz, donde los ataques de los rebeldes hutíes, apoyados por Teherán, han planteado riesgos significativos para el suministro de petróleo en la región.
Los analistas advierten que la intervención del Tesoro podría estar enviando señales erróneas a los mercados, lo que podría tener consecuencias negativas. La reacción de los inversores ha sido de sorpresa y desconfianza ante una maniobra que consideran excesivamente intervencionista para una economía como la estadounidense, que tradicionalmente ha adoptado políticas más formales y menos directas.
Además, el aumento reciente en los costes de endeudamiento ha suscitado temores sobre la estabilidad del mercado de deuda, un componente crítico de las finanzas globales. La falta de confianza puede tener un efecto dominó en otros activos, aumentando el riesgo de una corrección en los mercados financieros.
Contexto: La economía estadounidense ha enfrentado desafíos significativos en los últimos años, con fluctuaciones en el mercado de deuda y un entorno global incierto. El papel de Estados Unidos como pilar de las finanzas globales le otorga una gran responsabilidad, especialmente en tiempos de crisis. La intervención del Tesoro es un intento de abordar preocupaciones sobre el aumento de los costes de endeudamiento, que impactan no solo en el mercado interno, sino también en la dinámica económica global.