La preocupación por la inversión en centros de datos en España ha aumentado tras la aprobación de un nuevo decreto del Gobierno que regula los requisitos de sostenibilidad energética y medioambiental. Este cambio ha llevado a la patronal SpainDC, que representa a más de 300 empresas del sector, a alertar sobre una disminución drástica en el interés por invertir en el país. Según fuentes del sector, desde que se anunció el proyecto, se ha notado una notable falta de comunicación por parte de los inversores, lo que indica la gravedad de la situación.
La iniciativa legislativa, aprobada por el Consejo de Ministros, establece condiciones estrictas que, según SpainDC, han provocado que aproximadamente el 15% de las inversiones planeadas ya estén considerando alternativas fuera de España. Aunque no se han cancelado oficialmente, estas inversiones cuentan con un plan B en caso de que el decreto se promulgue sin modificaciones. En total, se trata de tres grandes proyectos que suman alrededor de 9.000 millones de euros.
Emilio Díaz, presidente de SpainDC, ha expresado que España ha dejado de ser el país más atractivo para el sector internacional, convirtiéndose en el menos interesante. La asociación también advierte sobre las repercusiones que esta normativa podría tener en la percepción del riesgo país, alertando sobre "efectos devastadores" en la imagen de España a nivel internacional. La incertidumbre jurídica generada por el decreto está afectando la confianza de los inversores.
SpainDC ha estimado que entre el 80% y el 90% de las nuevas inversiones que podrían haberse dirigido a España están en riesgo si la regulación se aprueba tal como está. Antes de este anuncio, la patronal proyectaba inversiones acumuladas de 66.900 millones de euros y una potencia conectada a la red de aproximadamente 2.600 MW para el año 2030. Además, ya se había comprometido capital entre 27.000 y 33.000 millones de euros en proyectos que estaban previstos para entrar en funcionamiento antes de 2030.
La situación ha dejado a los operadores en una posición complicada, ya que se sienten despojados de un marco normativo claro que les permita planificar sus inversiones de manera efectiva. Las nuevas regulaciones han cambiado las reglas del juego de manera abrupta, lo que ha llevado a una paralización en el interés por desarrollar proyectos en España.
Contexto: La inversión en centros de datos es crucial para el desarrollo tecnológico y económico de España, un sector que había mostrado un crecimiento prometedor en los últimos años. Con el auge de la digitalización, se habían proyectado importantes flujos de inversión en infraestructuras que garantizan la sostenibilidad y la resiliencia del sector. Sin embargo, la incertidumbre generada por cambios regulatorios puede tener un impacto negativo en la competitividad del país en el mercado global, afectando a empresas y empleos en el futuro.