La inflación en Estados Unidos para enero se ha situado en un 2,4%, superando las expectativas negativas de analistas que preveían un aumento significativo de precios tras la implementación de aranceles por parte del presidente Donald Trump. La inflación subyacente, que excluye alimentos y energía, ha disminuido en una décima hasta el 2,5%, el nivel más bajo desde marzo de 2021.
Isabela Lara White, economista en el Departamento de Economías y Mercados Internacionales de Caixabank, ha señalado que la disminución de la inflación en bienes es una señal positiva, sugiriendo que el impacto de los aranceles podría haber alcanzado su pico. Por su parte, el matemático y experto financiero Juan Ignacio Crespo ha indicado que los temores de desaceleración económica y reducción del comercio mundial no se han materializado, con un crecimiento del comercio global del 5,11% anual, el segundo mejor dato desde septiembre de 2022.
A pesar de las preocupaciones sobre los mercados bursátiles debido a la política arancelaria, el comportamiento de la renta variable ha sido mayoritariamente positivo. El índice Nasdaq 100 ha logrado sortear el periodo inestable pronosticado entre septiembre y febrero, presentando un movimiento lateral sin grandes sobresaltos.