El Banco Central Europeo (BCE) se reunirá el 19 de marzo para discutir la política monetaria en un contexto de incertidumbre, mientras el precio del petróleo supera los 100 dólares por barril. Este encuentro se produce un día después de que la Reserva Federal de Estados Unidos se reúna, el 18 de marzo, donde no se esperan cambios en los tipos de interés a pesar de la creciente presión inflacionaria.
Desde septiembre de 2025, la Fed ha reducido los tipos de interés en tres ocasiones, llevando la tasa hasta el 3,50%. La rentabilidad de los bonos estadounidenses a diez años ha experimentado una ligera disminución, pasando del 4,28% al 4,17% tras las reducciones, aunque recientemente han vuelto a niveles similares a los de agosto.
Analistas advierten que el conflicto en Oriente Próximo y el aumento de los aranceles podrían influir en futuras decisiones de tipos, ya que se anticipan presiones inflacionarias adicionales. La situación se complica por la posible designación de Kevin Warsh como nuevo presidente de la Fed, lo que añade una capa de incertidumbre a la política monetaria estadounidense.