La negociación entre el Partido Popular y Vox en Andalucía tras las elecciones del 17 de mayo no ha logrado un acuerdo esta semana. En este contexto, la extrema derecha no formará parte del órgano de gobierno del Parlamento andaluz, un hecho que también se repite en Extremadura y Aragón.
Este desenlace refleja la tensión entre el presidente andaluz, Juanma Moreno Bonilla, y el líder de Vox, Santiago Abascal. Ambos, con antecedentes en Nuevas Generaciones del PP, están inmersos en un proceso de negociación que, según diferentes fuentes, se anticipa como prolongado.