Los ingresos globales del deporte femenino de élite alcanzarán 1.880 millones de dólares en 2024, según el informe de Deloitte titulado Beyond the Billion-Dollar Barrier. Esta cifra casi duplica los 981 millones registrados el año anterior, aunque aún representa solo el 1% de lo que genera el deporte masculino. Este crecimiento ofrece una oportunidad significativa para el sector.
Malala Yousafzai, cofundadora de Recess Capital, destacó la necesidad de tratar el deporte femenino como un negocio viable durante su intervención en SuperReturn International en Berlín. Yousafzai, conocida por su labor en el Malala Fund, enfatizó que su objetivo es atraer más inversión hacia un área que ha sido tradicionalmente ignorada por los gestores de activos.
Entre las primeras inversiones que se contemplan se encuentran la NWSL y la WNBA. La franquicia de la WNBA, New York Liberty, ilustra el potencial de crecimiento, habiendo pasado de ser adquirida por 14 millones de dólares en 2019 a tener un valor cercano a 450 millones actualmente. McKinsey prevé un aumento del 250% en los ingresos del deporte femenino en EE.UU. para 2030.