Las ventas de décimos de la Lotería de Navidad han experimentado una notable caída del 30% desde julio, lo que plantea serias preocupaciones para las administraciones y loteros. Este descenso en la demanda se ha observado en un contexto de incertidumbre económica, donde los españoles muestran una creciente aversión al riesgo y prefieren no invertir en juegos de azar.
El principal perjudicado de esta situación podría ser el Estado, que estima una pérdida de ingresos de alrededor de 1.200 millones de euros por la caída en las ventas. Este importe representa casi la mitad de lo que el Estado suele repartir en premios, teniendo en cuenta que el sorteo de Navidad genera aproximadamente 2.300 millones de euros anuales, un 25% del total de ingresos de Loterías y Apuestas.
Las organizaciones que tradicionalmente impulsan la venta de décimos, como clubes deportivos y ONGs, advierten que la caída podría alcanzar incluso el 50%. A pesar de esto, se espera que la recuperación del sector esté vinculada a la estabilidad económica, similar a lo ocurrido entre 2011 y 2018, cuando la facturación de Loterías y Apuestas creció un 17% tras la crisis de 2008.