Durante el ejercicio fiscal 2025, Intel reportó pérdidas netas atribuidas de 267 millones de dólares (aproximadamente 227,5 millones de euros), lo que representa una notable mejora del 98,6% en comparación con los 18.756 millones de dólares del año anterior. Sin embargo, los ingresos de la compañía disminuyeron un 0,5%, alcanzando 52.853 millones de dólares (alrededor de 45.025 millones de euros). En el último trimestre, las pérdidas ascendieron a 591 millones de dólares (unos 503,5 millones de euros), marcando un aumento del 369% respecto al mismo periodo del año anterior.
Los gastos totales de producción, I+D, marketing y administración se situaron en 55.067 millones de dólares (unos 46.911 millones de euros), con una reducción del 15% debido a la contención de costes en áreas como I+D y amortizaciones. En la bolsa, las acciones de Intel han caído más del 10%, lo que podría ser su peor jornada desde agosto de 2024.
Para el primer trimestre de 2026, Intel proyecta ingresos entre 11.700 y 12.700 millones de dólares (entre 9.967 y 10.819 millones de euros) y pérdidas por acción estimadas en 0,21 dólares, mientras que los analistas esperaban ganancias de 5 centavos por acción sobre ingresos de 12.510 millones de dólares.