El 22 de octubre se dará inicio a los trílogos que abordarán la reforma del Reglamento de divulgación de información relativa a la sostenibilidad en el sector de los servicios financieros, conocido como SFDR. Durante estas negociaciones, participarán representantes del Parlamento Europeo, del Consejo de la Unión Europea y de la Comisión Europea, con el objetivo de establecer el nuevo marco de divulgación, denominado SFDR 2.0.
La European Fund and Asset Management Association (Efama) ha presentado seis demandas a los legisladores, enfatizando la necesidad de simplificar la normativa en su revisión. Según la asociación, este proceso debe centrarse en facilitar la inversión sostenible para los inversores finales, lo que debe ser el criterio esencial para la evaluación del texto definitivo.
Tanguy van de Werve, director general de Efama, ha destacado que es fundamental que existan tres categorías claras, basadas en datos reales proporcionados por las empresas. Además, ha advertido que los diferentes actos legislativos deben funcionar de manera conjunta, ya que la introducción de un nuevo marco regulatorio para productos y la existencia de normas de idoneidad obsoletas solo generarán confusión entre los inversores que la reforma pretende beneficiar.
La asociación también ha señalado que la aplicación simultánea de la SFDR 2.0, sus normas técnicas y las disposiciones revisadas sobre preferencias de sostenibilidad de la Directiva de Mercados de Instrumentos Financieros (MiFID) y la Directiva de Distribución de Seguros (IDD) es crucial para evitar complicaciones innecesarias.
Efama ha alertado sobre las repercusiones que podría acarrear la adición de nuevos requisitos. Cada criterio adicional que introduzcan los Estados miembros o los eurodiputados requerirá la obtención de datos específicos para cada acción en cartera, lo que incrementará la carga de trabajo para los supervisores y distribuidores, quienes tendrán que verificar y explicar esta información a los clientes.
El desafío se agrava con la reciente reducción de las obligaciones de divulgación impuestas a las empresas por la Directiva sobre información corporativa en materia de sostenibilidad (CSRD). Este cambio puede generar una falta de información crucial que afecte la claridad y efectividad de la reforma en curso.
Contexto: La reforma del SFDR busca mejorar la transparencia en la inversión sostenible, un tema que ha cobrado relevancia en los últimos años dentro de la Unión Europea. Las instituciones europeas han impulsado diversas iniciativas para fomentar la sostenibilidad en el sector financiero, y la aplicación de normas claras es esencial para los inversores en España, donde la industria de gestión de activos está en crecimiento. La colaboración entre los distintos organismos europeos será clave para definir un marco normativo que facilite la inversión responsable y cumpla con las expectativas de los consumidores.