La preocupación por la vivienda ha escalado posiciones en España, convirtiéndose en la principal inquietud de los ciudadanos desde la llegada al poder de Sánchez. En el ámbito andaluz, este tema se posiciona como la segunda preocupación, solo superada por la sanidad.
En el contexto electoral, las propuestas sobre vivienda son un tema recurrente. El PSOE busca implementar la ley de vivienda del Gobierno central, que incluye medidas como el tope a los alquileres. Por su parte, el PP se compromete a facilitar el acceso a la vivienda a 200.000 personas y a desarrollar la legislación autonómica. Vox, en cambio, prioriza la defensa de la nacionalidad en este contexto.
Además, la candidata socialista, que posee cuatro viviendas frente a las tres de Juanma Moreno, planea introducir un impuesto disuasorio para aquellos que deseen adquirir una tercera propiedad. Esta estrategia cuenta con el respaldo reciente del Tribunal Constitucional, que ha validado el polémico valor de referencia utilizado por Hacienda para calcular impuestos relacionados con la compraventa de inmuebles, afirmando que no infringe el principio de capacidad económica.