La recaudación tributaria entre los Ayuntamientos gallegos presenta diferencias notables, alcanzando un margen de 810 euros por vecino entre el que más y el que menos ingresa. Un informe de la Universidade de Santiago de Compostela para la Federación Galega de Municipios e Provincias destaca la obsolescencia del sistema de financiación, especialmente para aquellos municipios que deben cumplir con múltiples competencias.
Ourol se posiciona como el Concello con mayores ingresos tributarios, generando 1.220,12 euros por habitante, gracias a la actividad eólica. Cervo, donde se sitúa una planta de Alcoa, le sigue con 1.210,85 euros. En contraste, O Valadouro y Lourenzá son los que menos recaudan, con ingresos de 410,02 euros y 418,66 euros respectivamente.
La situación se complica para 83 de los 313 Concellos gallegos que enfrentan problemas de pago. Las transferencias del Estado y la Xunta se vuelven cruciales para mantener la estabilidad financiera de estos municipios, que deben garantizar servicios esenciales a sus ciudadanos.